Diario de un viaje humanitario

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13/03/22  22:50

Bien está lo que bien acaba, esta es una frase que suelo decir cuando regreso de cualquier viaje, es una costumbre que significa que el viaje emprendido, sea para el cometido que sea, llega a su fin y acaba bien, pero nunca se dice si no se ha entrado en el pueblo.

Pues bien, el viaje que hemos realizado a la frontera entre Polonia y Ucrania, concretamente a Medyka, para poder traer a personas que están huyendo del ataque militar de Rusia a Ucrania, ha finalizado, y lo ha hecho con buenas noticias; iba a decir con éxito, pero no, esto no es un éxito, más bien es un fracaso de la sociedad, llegar a este punto.

Hemos podido acompañar, a nuestro país, en total a 17 personas entre adultos y niños, 14 de una misma familia, que todos ellos van acogidos a Cáceres, una madre y su hija que se van a Valencia y una chica, que ya está con su familia en Barcelona.

Son buenas noticias relativas, buenas por que han podido salir de ese infierno, pero malas por que han tenido que huir de manera precipitada, prácticamente con lo puesto, van a otro país, otra cultura, otro idioma, un giro de 180º a su vida, muchos de los refugiados, que esperan en los centros de acogida temporal de Polonia, son reacios a viajar a países tan lejanos del suyo, como España, están convencidos que la guerra durará semanas, como mucho pocos meses y estando cerca de su tierra, podrán volver, más fácil y rápido, si están cerca.

El viaje ha sido duro, 5.000 kilómetros en 5 días, salimos miércoles a mediodía, y hemos llegado hoy domingo por la tarde, un viaje con los coches con todas las plazas ocupadas, cargados hasta no caber un alfiler, con niños pequeños, con mucha carretera por delante, y con ganas de llegar, eso significaba que hemos podido contribuir, aunque solo sea un poco a minimizar el drama de estas personas.

Menos nieve,  tenido de todo, hasta prácticamente una tormenta en Francia que no nos dejaba ver prácticamente nada a 25 metros, durante bastantes kilómetros, de la cantidad de agua que caía, también mucho frio, la frontera de Ucrania, de día es soportable, pero cuando cae la tarde/noche la temperatura se desploma, a veces a unos -5º/-7º, con aire soplando que te de una sensación térmica de bastante más frio del que realmente marca la temperatura.

Como ya intuíamos al ver la cantidad de vehículos que subían para Polonia con matrícula española, nos hemos encontrado a la vuelta en diferentes áreas de servició con madrileños, andaluces, catalanes, vascos, todos ellos, con la misma bandera, la de la solidaridad.

Ahora toca, mañana lunes, llevar a la familia, a la estación de Sants, con una amiga de ellos que está afincada en España y que les dará acogida en Cáceres, se acogerán a la medida del gobierno de billetes de tren gratis para todos los refugiados ucranianos llegados a España, como decía al principio, unos a Cáceres otros a Valencia.

Muchas gracias a todos los que habéis aportado vuestro granito de arena, como he comentado esta tarde con varios amigos y amigas, nos ha dado una tranquilidad enorme saber que en España teníamos gente que estaba esperando nuestras noticias cada día, y que si nos pasaba algo recibiríamos ayuda de forma inmediata.

Solo nos queda deciros para acabar este diario lo que las 17 personas que hemos traído (hablo de los adultos) a España nos han comentado que querían haceros llegar:
“Nunca podremos agradecer todo lo que estáis haciendo por nosotros”

Bien está lo que bien acaba.

 

12/03/22 22:00

Hoy la penúltima etapa del viaje, salimos de Ostrava, donde hemos hecho la primera noche con las 17 personas que traemos para España, 1.000 kilómetros hechos hoy y los últimos 1.000 tocan hacerlos mañana domingo.

Desayuno antes de empezar la etapa

Un viaje sin ninguna novedad destacada, la única los tiempos tan largos de carretera que se hacen muy pesados, sobre todo para la familia que lleva días de arriba a abajo y ahora que tienen a tocar un destino, quieren llegar lo antes posible.

El peque de la comitiva, Vitali

Conmigo viaja, junto con su madre, el más pequeño de la familia, Samuel, 1 año y 4 meses, podría parecer que está ajeno a todo lo que está pasando, pero su forma de mirar, de reaccionar o simplemente su sonrisa ha cambiado en las últimas 24 horas, a mejor, esto me lo decía su madre, Ina, que desde el inicio del periplo de la familia para salir de Ucrania, Samuel cambió, estaba mucho más irascible; sueños cambiados, lugares nuevos, cambios constantes, horarios intempestivos, todo lo contrario que necesita una criatura de 1 año.

El peque es el que mejor se lo está pasando en el viaje, come, eso sí, a los hermanos les vacila, a la madre nada de nada, si toca comer, toca comer, si toca dormir toca dormir, pero cuando toca serenata, se apaga la radio del coche, porque Samuel canta, y canta a pulmón, ya me entendéis.

Ayer comentaba que no pude mirar atrás cuando salía del centro comercial convertido en un centro de acogida de refugiados, que sientes la impotencia de querer hacer algo más, pero que ya estás dando el máximo y no puedes, pues bien hoy en el viaje de vuelta recibo un mensaje, no daré nombres, que dice lo siguiente: “Buenas tardes Manel, soy XXXXXXXX el ucraniano de XXXXXXX, quería saber si habéis llegado a la frontera, te comento, estamos evacuando ahora a mi hija (desde Konotop), mi mujer se ha ido a Polonia, estará en la Frontera mañana (sábado), le pasaré tu contacto, si no te importa, por si surge cualquier problema”, y me pregunta si nos queda sitio para poder trasladar a su hija y a su mujer.

Después de leer esto y tener que contestarle que ya estábamos de regreso, con las plazas todas ocupadas, me he reafirmado en el pensamiento que tuve ayer, quizás podríamos haber hecho algo más, pero, el único consuelo que nos ha quedado es que regresamos con los coches totalmente ocupados.

Eso si lo hemos puesto en contacto con personas que están organizando y cuadrando necesidades de transporte con vehículos que continúan subiendo a la frontera para poder evacuar a personas para España, de una forma u otra su mujer y su hija de 11 años vendrán a España, seguro.

Seguimos.

 

11/03/22 23:59

Centro de refugiados en Medyka

Cuando los números se convierten en personas te das cuenta del drama que están viviendo los refugiados/as ucranianos que huyen de la guerra, y digo que los números se convierten en personas por qué, como siempre pasa, los dramas se cuantifican en números, pero detrás de cada número siempre hay un drama.

Hoy hemos llegado, según lo previsto, a la frontera de Ucrania con Polonia, concretamente a la de Medyka, durante el viaje hemos tenido, llamadas para asegurar que tendríamos ya asignadas a algunas personas que querían bajar a España, llamadas de anulaciones de los planes que 10 minutos antes parecían cerrados, por mucho que hemos querido tener cerrado el tema de tener personas ya preparadas para viajar, nos ha sido imposible poder cerrarlo a antes de llegar a la frontera, los refugiados/as quieren salir de los centros habilitados cuanto antes, y si se les ofrece un transporte rápido, no se lo piensan, lo cogen, es totalmente comprensible, las madres, mayoría de los adultos en espera de un transporte, tienen niños pequeños, y quieren sacarlos de una zona, a priori segura, pero por si acaso sacarlos de allí.

Una vez en Medyka, nos hemos dirigido al centro de refugiados del pueblo, allí nos esperaba la primera persona y su hija, durante estos últimos días ya se había cerrado el tema de su traslado y esto si lo teníamos seguro, se va a Valencia.

En el centro, a través de llamadas por megafonía, se pedía a familias que quisieran ir a España que contactasen con la recepción del centro, hemos esperado un buen rato y con un centro lleno, no se ha presentado nadie, los/as voluntarios/as nos dicen que la mayoría de refugiados/as quieren quedarse en países cercanos a Ucrania, están convencidos que esta guerra será corta y la invasión acabará pronto, elijen un país cercano para poder volver de forma rápida en cuanto puedan.

Medyka, frontera de Polonia con Ucrania

Con esta primera “derrota” nos hemos dirigido a la frontera, literal, con Ucrania, se puede escribir mucho, intentar detallar lo que hemos visto y como lo hemos visto, pero describir el espacio, los olores, la forma de caminar hacia un nada de personas que daban vueltas y vueltas a las tiendas de campaña, habilitadas de centros de comida la mayoría, es prácticamente imposible. Nuestro segundo intento, en la frontera, fallido, las colas de personas esperando a los autobuses para ser trasladados a algunas poblaciones cercanas, entre ellas Przemyśl, es interminable.

En Przemyśl, donde un centro comercial abandonado, de la empresa Tesco, ha sido habilitado como centro de acogida temporal de refugiados, es constante la llegada y salida de personas que escapan de la guerra, hacía allí nos hemos dirigido.

Al llegar al centro, lo primero que hay que hacer es registrarse como posible transporte para personas que lo necesiten, dentro del gran descontrol que supone un éxodo de refugiados, existe un control por parte de las autoridades polacas, datos de la persona conductora del vehículo, datos del carnet de conducir, datos del DNI, cuestionario de que posibilidades se ofrecen, si solo transporte o transporte y acogida, pues bien después de más de 30 minutos de registro, nos dan un brazalete que nos permite entrar en una zona reservada solo para refugiados y personas registradas, en este centro hay 15 salas, cada una de ellas con personas que tiene intención de viajar a otros países, cada sala ofrece 2/3 países, para España, Portugal o Francia, es la sala 3, después de preguntar si, de las pocas personas que habían, alguien necesitaba transporte para España, todos nos dicen que no, tercer intento fallido, pero la suerte estaba con nosotros, si ayer nos explicaban que una familia, de 17 miembros, se había quedado en la calle, con menores a -5º y estuvimos en un tris de salir de donde estábamos, a 400 kilómetros para ir a buscarlos, situación que al final se solucionó, pues bien, este mediodía se nos acerca un chico, 22 años de Barcelona, voluntario, Marcelo, y nos pregunta que cuantas plazas podríamos tener para trasladar a una familia, al decirle que 13+3 ya asignadas, se le abren los ojos como platos y nos dice que tiene una familia que necesita salir de allí, si se pude hoy mismo, por suerte también estaba Lubi, una chica ucraniana residente en Cáceres que ha subido en un viaje para traer material y está haciendo las labores de acogimiento de toda esta familia cuando llegue a España, la misma familia que ayer hubiese podido quedar en la calle, por fin teníamos todas las plazas ocupadas, esta familia ha querido venirse con nosotros, después de 2400 kilómetros, y 2400 más que quedan para volver a casa, no podía acabar mejor el día, objetivo cumplido, tenemos todas las plazas ocupadas y con acogimiento de toda la familia, es resto, los que no han podido venir con nosotros, Marcelo, les pagará un billete de avión para poder reunirlos a todos en su destino español.

Y vuelvo al principio, de los más de 2.000.000 de refugiados que, a día de hoy, se ha cobrado este ataque militar de Rusia a Ucrania, todos tienen nombres y apellidos, pero 16 tienen caras, caras con las que poder comunicarte, no hace falta un idioma para que, cuando se cruzan las miradas, se entienda todo perfectamente, hoy os a tocado a vosotros, y nosotros, con lo poco que podemos hacer, intentamos ayudar, mañana nos puede tocar a nosotros, ¿y sabéis?, viendo la respuesta de la ciudadanía que está teniendo para con los refugiados/as, estoy seguro que si nosotros nos convertimos en números, vendrá alguna buena persona y nos convertirá en personas.

El sabor agridulce del día de hoy ha sido que nos vamos con la sensación que atrás se quedan muchos más nombres y apellidos, por eso cuando he salido del centro comercial, después de confirmar con el registro las personas que se venían con nosotros, no he podido mirar atrás, no me he atrevido.

Seguimos.

 

10/03/22 23:00

Segunda etapa del viaje, 1200 kilómetros, podemos descansar unas horas en un hotel de Ostrava (República Checa), con las tres B, bueno, bonito y barato.

El día ha sido un constante de llamadas para poder empezar a cerrar temas de personas para que ya las tengamos, más o menos preparadas, y así poder emprender viaje para España lo antes posible, y digo que ha sido constante, porque las cosas cambian cada 10 minutos, personas que de una forma u otra ya están para que alguno de los cientos de coches que están llagando de España las puedan recoger, y en bastantes casos, cuando llegan al lugar, se han decidido por otra opción y ya han salido, por un lado esto es bueno, ya tiene una solución, pero por otro rompe con los tiempos que prevemos para estar y salir de allí lo más rápido posible, cuando pasa eso se tiene que rehacer todo y es tiempo, pero no bajaremos con ninguna plaza libre de las 14 que tenemos disponibles.

Al menos hoy tendremos un par de horas más de descanso.

Estamos a 4 horas del destino, frontera de Medyka, para que os hagáis una idea de cómo está la situación ahora mismo allí, a las 22:30 de la noche, recibimos una llamada que nos pregunta, lo hace una chica que se está encargando de organizar a personas que van desde España y a refugiados que quieren salir para nuestro país, bien, nos dice que si estamos cerca de la frontera, porque 3 familias, en total 14 personas, se han quedado fuera del refugio, este cierra a las 19:00 y están con 10 niños de entre 1 y 17 años, con sus madres en la calle a -5º, esta llamada la hemos recibido cuando estábamos cenando estando, a 4 horas del destino, cuando ya se había valorado la posibilidad de dejar el hotel e ir a buscarlos, nos han llamado que el tema estaba en vías de solución, que no hacia falta que fuésemos, una de las personas que viene con nosotros, se ha ofrecido, el directamente, a pagarles un hotel hasta mañana que los pudiésemos recoger, pero el problema es que no hay hotel cercano para que esto se hubiese podido hacer.

Para los que estáis organizando un viaje similar, deposito lleno a la salida de España, si hacéis la ruta, Francia, Alemania, República Checa, repostar cuando lo necesitéis, obvio, pero solo hasta que podías llegar a la República Checa, el combustible está un poco más barato que en Alemania o Francia.


Si pasáis por la República Checa, recodar que aquí los autopistas y autovías se pagan con la viñeta, podéis comprarla desde España, no os preocupéis, cuando la compráis, puede ser una de 10 días solo, pero en el formulario ponéis cuando queréis que se active, será a partir de ese momento que será válida, se tiene que comprar obligatoriamente antes de entrar en las autopistas del país, es electrónica, y se asocia a una matrícula, si no lo hacéis así, llegará la multa, pero si queréis comprarla a la entrada del país, también podéis hacerlo.

Puedes comprarla desde aquí. https://edalnice.cz/en/index.html#/validation

Seguimos.

09/03/22  23:00

Después de 900 kilómetros llegamos a la primera parada, hemos podido reservar de camino en un hotel de carretera, un viaje, cómo digo, en su primera etapa, nos otra.

Para los que nos estáis preguntado quienes hemos ido en este viaje, aquí nos tenéis, momentos antes de la salida.

El primer día se ha dado bien, con algún problema tecnológico de telefonía que está pendiente que nos lo solucionen, pero la comunicación a través de mensajes es fluida y el contacto con las personas que están organizando a los refugiados para que, en la medida de lo posible, cuando lleguemos ya los tengamos identificados y listos para viajar.

A medida que se va acercando el momento de llegar a la frontera es cuando estamos empezando a recibir más llamadas de ciudadanos ucranianos, residentes en España, que nos piden poder traer a familiares suyos, con alguno creemos que será posible, con otro desgraciadamente no podrá ser, están llegando a través de otras fronteras, pero estamos seguro que los cientos de coches que están yendo a las fronteras, con origen desde todos los puntos de España, se podrán bajar a estas personas, de hecho por el camino nos cruzamos de forma constante con vehículos españoles con una misma dirección, también con furgonetas llenas de cajas con dirección las fronteras de Ucrania.

 

Como anécdota del día, os podemos contar la reacción de un gendarme en u puesto de control que hemos encontrado, prácticamente justo al pasar la frontera, mi vehículo iba el primero de los 4 que formamos el convoy, al llegar al control me paran y me preguntan origen y destino del viaje, decir que en ese momento iba solo en el coche, al bajar las ventanillas para que pudiese ver en el interior y decirle, “vamos” a Polonia, le ha extrañado el plural sin haber nadie en el interior, y me lo ha preguntado, “¿vamos?”, si no hay nadie, al decirle que éramos 4 coches en total, los 4 íbamos seguidos y que íbamos a la frontera de Medyka en Polonia a recoger personas y traerlas para España, ha abierto el control dando paso a los 4 coches, no sin antes darnos las gracias por la acción y decirnos que llevan todo el día viendo coches y convoyes humanitarios con dirección Ucrania.

Una respuesta rápida a una necesidad de hoy, mañana también, pero ahora es cuando se necesita reaccionar rápido.

El precio del gasoil en Francia por las nubes, 2,244 el litro de gasoil, precio que creo en breve lo veremos en España al ritmo que va.
Seguimos.

 

09/03/22 8:30
A tres horas, aproximadamente, de la salida hacia la frontera de Medyka (Polonia), aparecen los nervios, nervios que durante la preparación no existían, los diferentes grupos, que ya han realizado el viaje con los que estamos en comunicación continua, nos van detallando algunos problemas que nos podemos encontrar, sobre todo logísticos, es una ventaja, por que así se pueden ir previendo antes que te aparezcan.

Salimos en total 4 vehículos, la negativa de las empresas de alquiler de furgonetas para permitir el paso por Polonia o Chequia, con sus vehículos, nos ha negado la posibilidad de poder ir dos conductores/as por coche, como era lo previsto, pero el plan B, que lo teníamos, ha hecho que cambiemos esa previsión y vamos 1 conductor/a por vehículo, tocará descansar un poca más, pero la previsión, si todo va bien, es llegar a la frontera viernes por la mañana.

Coches repostados (vaya palo), material de primera necesidad para las personas que podamos desplazar a nuestro país, preparado, peluches para los más pequeños, preparados, mantas de abrigo, preparadas, material personal para cada uno de los desplazados durante el viaje, preparado, pero sobre todo tenemos preparadas las fuerzas de poder hacer este viaje, que esperemos no se tenga que volver a repetir y esto acabe lo antes posible, esto significará que las familias, podrán volver a hacer 3000 kilómetros, pero esta vez con un destino claro, de vuelta a sus hogares.

Destino del primer día, hacer al menos los primeros 800/900 kilómetros.

 

08/03/22  14:45
Este va a ser un post de actualización continuada durante los días que dure el viaje, también dependerá de las condiciones en las que podamos ir publicando.
Viaje que un grupo de vecinos de Martorell y Sant Andreu de la Barca hemos organizado para ir a la frontera de Medyka (Polonia) con Ucrania y poder dar, pequeña, pero dar una respuesta rápida y así poder evacuar personas que están escapando del ataque militar de Rusia contra su país, Ucrania.Creemos que es de recibo, que este viaje se vaya explicando, por dos motivos principales, el primero, si con ello conseguimos que más personas puedan hacer lo mismo y puedan solucionar, que seguro los tendremos, algunos problemas que nos encontraremos por el camino, con esto ya conseguimos un primer objetivo, pero por otro lado, todos los que de alguna forma habéis colaborado en que esta iniciativa privada se pueda llevar a cabo, también es necesario que sepáis como se está desarrollando todo el viaje.

Desde diferentes puntos de España se están organizando personas que, por un lado, tienen familiares o conocidos en la zona de las diferentes fronteras y necesitan transporte para poder acogerlos en nuestro país, por otro lado, hay ya ofrecimientos, muchos, de particulares que están dispuestos a poder acoger familias, y por un tiempo prolongado si hace falta, esta coordinación hace que las personas que podamos traer a nuestro país ya tengan asignada una casa de acogida o en el caso de una chica con su hija pequeña ya se esté coordinado la recogida para que sus familiares, de Valencia, puedan venir a buscarlas en cuanto lleguemos.

La salida del viaje está prevista que se haga mañana miércoles a mediodía.

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